Una actividad que todo el mundo debería de hacer ya que está muy bien, haces ejercicio, disfruta de la naturaleza y te pegas un buen rato de risas y cachondeos. El recorrido son unos 15 kilómetros de remar, aunque durante el camino se pueden hacer paradas en sus chiringuitos con su musicón y sus sidrinhas. También tuvimos la ocasión de parar en una zona donde podías tirarte desde un salto bastante alto a una poza. La verdad es que ha sido una de las cosas mejores que he hecho en mi vida, después de comprarme los palillos del Barça.
Ya por último y como despedida de esta gente, esa noche fuimos a cenar tdos juntos y tomarnos unas copillas al mejor garito de Asturies, y si me apuras de España. Era el vagón, donde pudimos disfrutar de un ratillo de pachanga y buen rollito, donde se vieron desde bailes del Saturday Nigth, hasta bailes erótico festivos por parte de nuestro compañero Lara y su respectiva. Vamos un show.


